Luigi Nono: Todavía debemos realizar muchos, muchos progresos

El escrito de Nono Todavía debemos realizar muchos, muchos progresos (1975) muestra un contenido claramente social. Se encuadra en sus intenciones de poner la música al servicio de los trabajadores mediante la comunicabilidad de los medios musicales y la utilización de recursos populares, como la guitarra y las canciones populares, que acerquen el mensaje a las clases menos educadas, aunque sin renunciar a los medios más modernos, como la electrónica. Nono es un ejemplo paradigmático de aquellos que ven en el arte un testimonio y un medio de expresión al servicio de su militancia política.

José María García Laborda

Luigi Nono (1924-1990): Todavía debemos realizar muchos, muchos progresos (1975).

 

[…] Luca Lombardi: El encuentro con la música popular me parece importante, y sobre es todo es indiscutible la importancia política de algunos grupos de cantantes. Así, por ejemplo, algunos grupos de canciones populares tuvieron una considerable función política antes y después del Gobierno de Unidad Popular. Grupos como Quilapayun e Inti-Illimani recorren el país para dar a conocer el programa de Unidad Popular. ¿Cómo ves la cooperación entre los llamados «músicos serios» (no se me ocurre otra expresión mejor) y la músicos populares, tanto en general como en la situación italiana?

Luigi Nono: Llevamos algunos años organizando encuentros con la ARCI [Associazione Recreativa Culturale Italiana, ligada a los sindicatos y partidos de izquierda. N. del t.] para discutir este tema. Tenemos que evitar llamar música de compromiso sólo a aquella que hacen los grupos de canto popular y al revés. Tenemos que superar la división del trabajo en categorías, que es una consecuencia de la sociedad en que vivimos. En principio el encuentro tendría que basarse sobre el fundamento ideal y práctico del intercambio de informaciones, resultados y experiencias. Es decir, se trata de la integración de diversas clases de formación. Soy de la opinión de que nosotros, si tomamos en consideración este problema, no podemos comportarnos de una manera exclusiva, debemos utilizar todos los medios que tenemos a disposición, desde la más sencilla guitarra hasta los cantos populares, incluyendo los grupos orquestales, los solistas y la música electrónica. El caso de Chile, que tú has mencionado antes, me parece de especial importancia. En Europa tenemos ciertas lagunas de información y no sabemos que junto a estos grupos que hacen música popular, existen músicos jóvenes en los distintos países de Latinoamérica que trabajan como nosotros, es decir que emplean todos los medios a disposición. Lo importante y decisivo es la función, es decir, cómo surge un producto musical, cómo está organizado y cómo es difundido. Pero sobre todo lo importante es cómo surge.

Por lo que a mí respecta, yo he estado colaborando con Gualtiero Bertelli de Canzoniere Veneto. Hemos estado discutiendo sobre cuestiones de la música actual, sobre el modo de cantar y sobre el hecho de que ya no se pueden repetir ciertas fórmulas del pasado, sino que el canto debe ser renovado actualmente, incluso considerando el modo de hablar de una determinada clase. Se trata también del material acústico a emplear. También la guitarra se puede utilizar no sólo de forma sencilla, sino también de otra forma más actual, con otros elementos. Bertelli ha grabado un disco con cantos de reivindicación del trabajo de Porto Marguera (una zona industrial de Venecia), y yo le he dado una cinta con material de fábrica, que compuse y manipulé en el Estudio Electrónico de Milán. Él mismo me dijo que, puesto que tenía que cantar sobre este material, tuvo que desarrollar otra forma distinta de cantar. Yo creo que hay mucho trabajo por hacer en este campo.

Luca Lombardi: ¿Tienes intención de seguir trabajando en este campo, que a mí me parece nuevo, utilizando distintos géneros según las distintas funciones y distintos medios musicales?

Luigi Nono: Hoy existe la moda del collage en la llamada música seria o música de vanguardia, es decir, música que mezcla diversas épocas y diversos autores. En mi opinión, esto permanece en los límites de una actitud consumista y esteticista, ya que no existe una relación musical nueva o conceptual con este material. Se trata de un procedimiento típicamente neoclásico. Yo pienso, por el contrario, que deberíamos tener más en cuenta que nuestro folclore es más internacional que nacional. Por folclore entiendo no sólo los cantos, sino también determinados marcadores de información, como los slogan y los cantos de las manifestaciones, incluso los ruidos acústicos de las manifestaciones; sólo hay que pensar en las manifestaciones de los trabajadores del metal, que utilizan materiales del taller en donde trabajan o instrumentos de metal construidos por ellos mismos. Aquí tenemos una clase de material acústico muy significativo, que, en mi opinión, representa una base para una invención acústica en la lucha de los trabajadores.

[…] Luca Lombardi: ¿Qué tendencias de la música actual te interesan, qué elementos pueden ser útiles para una música avanzada políticamente?

Luigi Nono: Yo soy también de la opinión de que hay que seguir atentamente lo que hoy sucede en el mundo, pues es posible emplear los medios que el desarrollo técnico pone a nuestra disposición de una forma distinta. Yo pienso, por ejemplo, que el estudio de música electrónica es muy importante, no sólo para la composición, sino también para la comprensión del material acústico (yo hablo aquí realmente como materialista), es decir, para el conocimiento del material que luego es empleado en la composición. Muchos emplean todavía el procedimiento idealista: partir de una idea o de una forma y luego rellenarla. Hoy en día hay muchas composiciones que tienen una determinada forma, una voluntad musical, pero que violentan los medios o el material musical empleado. Un ejemplo clásico son los Himnos de Stockhausen. En este caso, un compositor no emplea materiales musicales abstractos, sino materiales significativos, es decir himnos nacionales, con lo que mezcla cantos fascistas con himnos nacionalsocialistas y otros; así consigue una operación (qualunquistich) muy ambigua. Se trata de la voluntad individual de alguien que manipula distintas clases de material. Stockhausen, que sin duda representó en los primeros años un momento interesante dentro de la música contemporánea –especialmente a causa de su investigación del material– se manifiesta ahora, cada vez con más frecuencia, como alguien que quiere imponer su voluntad individual.

Pero tú me preguntas por las tendencias de la llamada música de vanguardia en Europa y en Occidente. Yo creo que nos encontramos, desde hace algún tiempo, en un callejón sin salida. En su mayor parte, existe una incapacidad de analizar el sonido mismo. El estudio de música electrónica nos da la posibilidad de investigar, de una nueva forma, el sonido mismo, las relaciones acústicas de la materia musical. Sin embargo, me parece que estas posibilidades que nos presta el estudio electrónico no son aprovechadas suficientemente. Esto también por la incapacidad de colocarse en la situación actual, en una situación que permitiera, de algún modo, un total apoyo de las instituciones oficiales, como les ocurre a la mayoría de los compositores actuales.

Yo pienso, por el contrario, en los músicos jóvenes que conozco (por ejemplo en la Unión Soviética; la mayoría no viven en las capitales, sino en las repúblicas), cuya música representa una unidad ideal y técnica. O pienso en algunos músicos jóvenes de Latinoamérica, que están enraizados totalmente en un contexto social y de lucha en sus países. Yo me limito a estos jóvenes músicos de la Unión Soviética y de Paraguay, Argentina y sobre todo de Cuba, músicos que poseen una gran fuerza creativa y gran fantasía, y que no sólo no están influidos por otra forma de sociedad, sino que se realizan a sí mismos y consiguen crear otra clase de música más local. Si por una parte la situación de la música occidental me parece que está totalmente bloqueada –se busca el gadget, el sketch o el puro divertimento– por otra parte hay jóvenes músicos en otros países (no son conocidos en la Europa Occidental, naturalmente) que son mucho más progresistas en relación a una praxis más positiva, más creadora y más unida a una función.

Luca Lombardi: En la Historia del Arte hay ejemplos de autores que, aunque parten de posiciones ideológicamente retrógradas, hacen cosas que objetivamente van más allá de su conciencia subjetiva. Está el caso clásico de Balzac, del que habla Engels, o en la música el caso de Schönberg. ¿Ves tú algo semejante, es decir, que compositores conservadores o retrógrados hagan cosas que, de hecho y contra su voluntad, se equiparan a la crítica de un orden social históricamente superado?

Luigi Nono: Si se analizan las obras de algunos compositores actuales y el desarrollo que estos compositores han experimentado, se puede observar que ellos, consciente o inconscientemente, han sido víctimas de una situación social. Por ejemplo Xenakis, un músico sin duda inteligente y que merece todo respeto por su evolución en el pasado, se ha dejado influir actualmente por una moda americana; me refiero a esas programaciones que comienzan a las cinco de la tarde y duran hasta bien entrada la noche, que van caminando desde el centro de una ciudad hasta los arrabales, mientas suceden toda clase de cosas culinarias. Este me parece ser un caso en el que el orden social ha violentado totalmente a la inteligencia. Hay que saber, naturalmente, si esto ha sucedido de forma voluntaria o involuntaria.

Luca Lombardi: Aquí pasa exactamente lo contrario: en lugar de superar sus fronteras ideológicas y de clases, los compositores parten de posiciones relativamente progresistas, pero luego son influidos negativamente por la sociedad en la que viven. Este es el caso también de Stockhausen, cuya ideología reaccionaria impregna cada vez más su música, de modo que en sus últimas composiciones «meditativas» ya no se puede separar la dimensión ideológica de la puramente musical.

Luigi Nono: Quisiera añadir todavía algo más. Me parece que la interpretación que hace Lukács de Balzac, es correcta, pero nosotros nos encontramos actualmente en otra situación muy distinta. Yo creo más en una participación consciente o inconsciente, en una participación activa o pasiva en la lucha que se realiza hoy, que no en un simple reflejo. En nuestra época, después de 1917, creo más en una actuación, sea cualquiera la posición en la que uno esté. Pero también es posible, naturalmente, que algunos productores de cultura se vean enredados contra su voluntad en una forma de organización de mercado, que es típica de una parte de la sociedad capitalista […]

 

Fuente: «Wir müssen noch viele, sehr viel Fortschritte machen». Conversación del compositor y escritor Luca Lombardi con Luigi Nono, publicada en el periódico alemán Frankfurter Rundschau el 4 de enero de 1975. El subtítulo de la entrevista es: «Una conversación con el compositor socialista italiano de vanguardia Luigi Nono». Traducción del alemán: José M. García Laborda.

 

 

Vídeo: Markus Hinterhäuser tocando Sofferte onde serene para piano y cinta (1976), Stadtkino, Salzburgo, 1991. PARTE 1   PARTE 2

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2 comentarios

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  2. Sin lugar adudas Luigi Nono estúvo a la vanguardia de la musica, la que ahora está en la retaguardia.
    Coincido con las ideas del trabajo sobre el material, antes que de la idea que plantea Nono

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