En la UNED examinan de antimarxismo

En la asignatura Filosofía y Metodología de las Ciencias Sociales del profesor Antonio Escohotado hacen comulgar a los alumnos con ruedas de molino

La libertad de cátedra es un elemento fundamental de la actividad académica y de una sociedad democrática en general. Más en España, con una historia plagada de censura y represión. Pero la libertad de cátedra, combinada con el papanatismo intelectual y funcionarios omnipotentes que no responden ante nadie produce perlas como Antonio Escohotado, profesor titular de Filosofía y Metodología de las Ciencias Sociales en la Universidad Nacional de Educación a Distancia.

Véase por ejemplo el manual “Génesis y evolución del análisis científico” del profesor Escohotado y en especial el tema 21: http://www.escohotado.com/genesisyevoluciondelanalisiscientifico/tema21.htm). Es un texto de lectura obligatoria para los alumnos y sin embargo plagado de inexactitudes, cotilleos y crónicas rosas que presenta las ideas políticas derechistas del autor como un discurso científico, o quizá ni se molesta en hacerlo. Concretamente, si preguntan al alumno en un examen por la Comuna de París, este debe contestar:

Proudhon se había multiplicado tratando de evitar un baño de sangre “sin base teórica”, pero Blanqui y sus correligionarios ven en todo ello un comienzo de “serio éxito para la revolución”. Como Marx, entienden que tanto peor tanto mejor, y volverán a la carga en 1871 con la Comuna de París, cuya Semana Sangrienta logra multiplicar por diez el número de muertos ocurrido en 1848, Al igual que entonces, el motivo resulta ser un pretexto –la derrota militar de Napoleón III ante las tropas de Bismarck-, pues el discurso de estos agitadores sólo admite la legitimidad de las urnas cuando supone victoria. Como tal victoria sigue muy lejos de producirse, lo mejor será seguir recurriendo al “ataque por sorpresa”, aspirando a consumar un golpe de Estado. A diferencia de la revolución norteamericana, y de la francesa en 1789, que quieren promover instituciones democráticas, la revolución ahora en curso piensa justamente lo mismo que pensaba el conservador Hegel del pueblo: es “la parte del Estado que no sabe lo que quiere”. Pero volvamos a la historia del pensamiento, porque Marx nos dará ocasión de profundizar más adelante en los ideales revolucionarios del periodo.

En el caso de Augusto Comte, en el curso de Escohotado se enseña que

“Podrían hacerse muchos comentarios sobre este hombre, que quizá tuvo algún rapto de cordura y humanismo mientras estaba en el manicomio. Una vez fuera, su concepción del mundo -y del bien- no parece ofrecer el menor resquicio ni de cordura ni de humanismo.”

Pero la parte en la que se trata el Marxismo es la más llamativa de todas:

El alumno tendrá ocasión de estudiar la ideología marxista en diversas disciplinas de la carrera que ahora cursa, lo cual nos exime de exponerla. Baste recordar que ha sido hegemónica en buena parte de los sectores cultos durante todo un siglo, y que sólo recientemente apunta síntomas de agotamiento. Pero en estas lecciones sobre historia del análisis científico lo que nos interesa es Karl Marx (1818-1883) como filósofo y economista, aunque sólo sea porque su discurso logró promover los actos de violencia más extraordinarios de todos los tiempos.

Judío converso (justo antes de acceder a un alto cargo público), el padre de Marx le hizo bautizar en la Iglesia Evangélica, aunque prefirió que hiciese el bachillerato en un colegio de jesuitas. Los ejercicios espirituales de San Ignacio sin duda le conmovieron, pues la más precoz nota suya habla de “inmolarse por el bien de la humanidad”. Antes de terminar su licenciatura de leyes entró en contacto con la filosofía hegeliana, y empezó a frecuentar círculos revolucionarios. En el recién nacido movimiento comunista quiso representar siempre una perspectiva “científica,” opuesta al moralismo edificante de unos (los proudhonianos) y al nihilismo destructor de otros (los bakuninistas). Acabó victorioso esas luchas intestinas, aunque nunca le gustara hablar en público y prefiriese ganar las votaciones reuniéndose privadamente con unos y otros antes de cada asamblea. Salvo un periodo cómodo en Londres -sufragado por el próspero Engels- tuvo una vida dura y sacrificada, perseguido por la policía alemana, rusa, francesa y belga, pero sobre todo por falta de dinero, una tenaz furunculosis, insomnio y “depresión mental crónica” (sus propias palabras), que iría agravándose durante los años de madurez.

Finalmente la tradición Marxista, que se reduce a unos pocos nombres, queda así:

La dictadura proletaria comienza cuando el revolucionario profesional V. I. Ulianov, alias Lenin, orquesta un golpe de Estado y se apodera del gobierno ruso en 1917, nombrándose presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo. Comienza entonces el culto oficial del «dialektisches materialismus» (diamat), que inaugura la llamada «escolástica soviética». Su estudio, como el de las verdades reveladas en general, no corresponde a la historia del análisis científico. [Nota: es raro que un ruso escriba “materialismo dialéctico” en alemán. En todo caso hay una falta gramatical en el caso y otra de ortografía en el uso de las mayúsculas. Sería dialektischer Materialismus]

Como se ve, se trata de un texto que no respeta las reglas más básicas de una exposición académica seria, que es, suponemos, lo que espera el alumno que paga su matrícula. Mezcla opiniones con hechos y selecciona lo que le interesa del pensamiento de estos autores para que encajen en su discurso. Además omite partes fundamentales de manera interesada y a propósito. El asunto no merecería mayores comentarios si no se tratase de enseñanzas que se imparten en una institución pública sufragada con el dinero de todos. En otros lugares, los contenidos académicos se elaboran colectivamente por el profesorado y cuentan con el aval de observadores independientes que garantizan su calidad y su objetividad. Las opiniones personales, sin embargo, se dejan para la prensa. Evidentemente Escotado puede pensar lo que quiera, aunque como empleado público y como profesional de la enseñanza debería hacer gala de un mínimo de seriedad. Cierto que podrá escudarse en su condición vitalicia de funcionario para obligar al sufrido alumno a tragarse este sapo a cambio de un aprobado, pero ejemplos como este están llevando a la universidad española a la absoluta irrelevancia.

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4 comentarios

  1. Tienes razón a la hora de calificar de poco ortodoxo y parcial el libro, aunque a mi ha resultado interesante puede que no sea la forma correcta de elaborar un libro de texto universitario.

    Saludos

    • Hay que leer la obra entera, o al menos el capítulo dedicado al marxismo, que es bastante más amplio de lo que se insinúa en este artículo. Lo parcial es el tono de quien se siente atacado en sus sacrosantas convicciones. Escohotado forever.

  2. Llego un poco tarde, pero… de todos es sabído el derechismo de escohotado… o no. Espera, exmilitante comunista que se ha dado cuenta de como actuan los principios de represión y dogmatismo y evoluciona hacia una conciencia libertaria. Muy de derechas, sí señor.

  3. Despues de cinco aňos parece que las cosas no han cambiado mucho. No es sino el mejor sitio este, para burlar publicamente su sapo, pues no solo es cierto lo que afirma sino que mezcla totalmente la realidad. La educacion universitaria es totalmente, y por desgracia, socialista, keynesiana o comunista en algunos casos como en el del joven Iglesias o Iglesia.
    Son pocos los profesores que como Escohotado dicen verdades como puňos, siendo cierto a su vez el marcado subjetivismo que no es sino desafortunado en cualquier libro de texto.
    Mi opinion sin embargo, es que la universidad publica no debe permitir tales abusos, ni por parte de liberales ni de estatistas pero los medios de comunicacion no pueden permitir el descalabro que supone el contar la media verdad, a no contar que los profesores adoctrinan estatistamente a sus jovenes alumnos.
    Uno de mis profesores de la UNED nos dio un gran consejo. Poned lo que pone en el libro y despues criticarlo.

    La cuestion es que es vergonzoso que por decir verdades a medias que duelen cual sal en herida, se cuestione la integridad intelectual de Escohotado.
    Dediquese mejor a destapar el adoctrinamiento neoclasico en economia, el positivista en derecho, filosofia y en todas las ciencias sociales en general.

    Perdon por la ortografia, con el movil es imposible.

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