Henry Chopin, Cantata para dos pedos y Juan Carlos I, 1975

Henry Chopin (1922-2008), uno de los exponentes de la poesía concreta y sonora en Francia, era un solitario explorador del lenguaje más allá de sus fronteras conocidas. Mediante el uso de amplificadores, altavoces, micrófonos, grabadoras y mezclas de estudio, rompió con los sistemas de notación y las normas de la composición musical y la poesía presentando una obra que es puro individualismo, individualismo real de origen fisiológico, que reduce el lenguaje a su pura esencia física y es imposible de clasificar incluso entre los movimientos de la vanguardia experimental (y quiza por ello académica) de la segunda mitad del siglo XX. A pesar de ello Chopin se inserta en la mejor tradición moderna, no sólo como artista, sino también como organizador y catalizador de un modernismo maduro que revierte a su esencia más genuina, polémica, crítica, política y desmitificadora. Más que inspirador de un movimiento o grupo al uso, Chopin es inspirador de un espacio configurado por ejemplo a través de las revistas Cinquième Saison y OU , publicadas entre 1958 y 1974, donde los exponentes de la cultura más avanzada de la época: (Lettrisme, Fluxus, Jiri Kolar, Ian Hamilton Finlay, Tom Phillips, Brion Gysin, William S. Burroughs y muchos otros), entraban en diálogo con la mejor tradición moderna, por ejemplo el dadaísmo de Raoul Hausmann y Marcel Janco, redescubiertos para una nueva audiencia.

Cantata para dos pedos y Juan Carlos I fue grabada el día de la muerte del dictador Francisco Franco el 20 de noviembre de 1975 y forma parte de un vinilo del mismo nombre que agrupa materiales producidos durante los setenta. Consiste principalmente en combinaciones de sonidos producidos al pronunciar las letras P, S, y J, y repeticiones de palabras como “pouvoir” (“ser capaz”) y “penser” (“pensar”). Al llevar el lenguaje a su máxima tensión escatológica, Chopin provoca un movimiento antitético que convierte la pieza en un ejercicio político de mofa revolucionaria.

Poesía visual en los Jeroglíficos maya. El códice de Dresde

Los jeroglíficos mayas son una combinación única de visulización y sonido cuya valor estético fue percibido en occidente incluso antes de que se aprendiese a descifrarlos. Charles Olson ya exclamaba en 1951: “Dios, estos jeriglíficos. Aquí están las ideas más abstractas y formales que manejaba este pueblo -aún así me parecen tan ínitmas como un verso. En realidad son versos.” (Mayan Letters)

Para Dennis Tedlock, que escribía después de que fuesen descifrados estos jerogíficos:

“Como se ha visto la escritura maya denota sonidos linguísticos, pero no constituye un alfabeto. Y aunque algunos signos toman su forma de objetos físicos, muy pocas veces significan lo que parecen. En vez de denotar consonantes y vocales, son sílabas y palabras completas. Y si un alfabeto es un código cerrado, limitado a un pequeño número de signos que (idealmente) son isomórficos con los sonidos que denotan, los signos mayas, igual que los egipcios y los chinos, son numerosos, ytienen varios modos de deltrear las sílabas o las palabras. De este modo ayudan a su lactura en su estilo particular, permitiendo que se establezca una relación entre el signo de una palabra y su pronunciación, o bien que el lector recuerde un signo olvidado o aprenda uno nuevo al comparar dos formas diferentes de deletrear en lugares en los que el texto parece exigir la misma palabra. También facilitan la escritura, ofreciendo más posibilidades que las de la caligrafía o la tipografía. En este caso necesitaríamos emplear uno o dos términos nuevos, quizá “poligrafía” o “diagrafismo”. para referirnos a  ellos Del mismo modo que el poema maya recuerda al oyente que existen palabras diferente que pueden ser usadas con referencia al mismo objeto, el texto maya recuerda al lector que se pueden usar signos diferentes para las mismas sílabas o sonidos.” (En “Toward a Poetics of Polyphony and Translatability,” en Rothenberg and Clay eds., A Book of the Book)

Dibujo de una inscripción en el Palacio del Palenque, Chiapas, perteneciente al periodo clásico tardio maya (764 d.c.). Rara combinación de inscripciones verbales y visuales sin figuras humanas o animales
Dibujo de una inscripción en el Palacio del Palenque, Chiapas, perteneciente al periodo clásico tardío maya (764 d.c.). Rara combinación de inscripciones verbales y visuales sin figuras humanas o animales

Códice de Dresde, página 5
Códice de Dresde, p. 5

Los libros mayas contenían historias, profecías, canciones, ciencias y genealogías. Existían miles de ellos que recogían al completo la civilización maya. Los tres que sobrevivieron a los conquistadores españoles están escritos en papel de corteza de árbol doblado por escenas y cubierto de gesso. El más antiguo y quizá más bello de estos libros es el códice de Dresde, del cual reproducimos algunas imágenes. Posiblemente fue realizado poco antes de la conquista española, con 39 hojas escritas a ambas caras que se encuentran en la Sächsische Landesbibliothek de Dresde. Existe además una réplica realizada en 1739 que puede verse en el Museo Nacional de Arqueología de Guatemala. Reproducimos una selección de dibujos del códice con las páginas 5, 6, 8, 12, 15, 17,18 y 21.

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Entrevista a Mujammad Nafa’h, Secretario General del Partido Comunista de Israel

“El apoyo a la lucha por la autodeterminación del pueblo palestino es un deber de los comunistas israelíes”

Efraim Davidi/Gema Delgado. Mundo Obrero. El Partido Comunista de Israel y su frente Hadash (Frente Democrático por la Paz y la Igualdad) fueron las únicas fuerzas políticas en ese país que se enfrentaron a la masacre perpetrada por Tzahal, las fuerzas armadas israelíes, el pasado mes de enero en la Franja de Gaza. Lamentablemente la “gran prensa” no ha reflejado la magnitud de la protesta contra la guerra dentro del Estado de Israel. Una gran manifestación realizada en la ciudad de Sajnin a iniciativa del Comité Representativo Superior de la población árabe-palestina en Israel, una semana después de desatada la criminal ofensiva con la participación de 130.000 manifestantes y la realizada al otro día, en la ciudad de Tel-Aviv, con 20.000 manifestantes, de los cuales muchos llevaban la bandera roja, demuestran lo masivo de la movilización que no cesó, en todo ese país mesoriental, durante esas tres semanas.

Mundo Obrero ha entrevistado al Secretario General del PCI, el escritor Mujammad Nafa’h, originario de la aldea drusa de Beit Jan, con el fin de dar a conocer las posiciones de los comunistas israelíes. La entrevista fue realizada en los locales partidarios en la ciudad de Haifa el último día de enero, gracias a la colaboración de Efraim Davidi.
El Partido Comunista de Israel conmemora este año su 90 aniversario. Anteriormente, el Partido Comunista palestino, desde fines de la década de los 40 del siglo pasado, fue la cuna de tres organizaciones: el Partido del Pueblo Palestino y los partidos comunistas jordano e israelí. Sigue leyendo