Vicenç Navarro, La doble moral de los medios

Ilustración de Patrick Thomas

Crítica de la libertad de prensa en España a través de un análisis de la figura de Hugo Chávez en los medios de comunicación

Vicenç Navarro, 16 Jul 2009. Uno de los mayores problemas que tiene la democracia española es la muy limitada diversidad ideológica que existe en los medios de información de mayor tiraje del país. Y ello es fácil de demostrar. Si miramos, por ejemplo, el número de artículos críticos hacia el presidente Chávez y su Gobierno en Venezuela que se han escrito en los últimos doce meses en los cinco diarios de mayor difusión en España, vemos que se han publicado nada menos que 72. Si buscamos, en cambio, artículos favorables al presidente Chávez o a su Gobierno, no encontrarán ni uno (sí, leen bien, ni uno). Esta falta de diversidad contrasta con la existente en el país criticado –Venezuela–, donde pueden leerse, en la prensa venezolana de mayor tiraje, artículos críticos del presidente y de su Gobierno, así como artículos favorables. Lo mismo ocurre en los medios televisivos. En realidad es mucho más fácil encontrar artículos críticos sobre Chávez en los mayores medios venezolanos, que favorables a tal dirigente venezolano en los medios de mayor difusión en España. De tal hecho, fácilmente contrastable, puede deducirse que hay mayor diversidad ideológica y libertad de prensa en Venezuela que en España. Sigue leyendo

Anuncios

El diario “El País” irrumpe en la campaña electoral vasca con una alucinante apología de la violencia

El reportaje “La espiral de la violencia”, que publica el diario El País elogiando la destrucción de  la Herriko Taberna de Lazcao por parte del socialista Emilio Gutiérrez, parece haber traspasado la línea roja de la opinión para hacer apología de la violencia política y del “ojo por ojo” de manera muy, muy preocupante.

El comportamiento airado de Emilio Gutiérrez ha venido a quebrar, estrepitosamente, la gigantesca espiral de silencio instalada en la población vasca no nacionalista

José Luis Barbería, http://www.elpais.es, 28/02/2009

En el suplemento del 1 de marzo, adelantado en la web del diario el 28 de febrero, aparece un texto de José Luis Barbería sobre la machada de Emilio Gutiérrez, que el pasado 25 de febrero destrozó la Herriko Taberna de Lazkao minutos después de la concentración en repulsa del atentado de ETA de la víspera contra la sede del PSOE de la localidad.

Como se recordará, Gutiérrez vive en el piso superior de la sede y su vivenda sufrió desperfectos a raíz del atentado de ETA. Al día siguente el indivíduo penetró con una maza en la sede nacionalista, destrozándola ante la pasividad de la policía y los asistentes a la concentración de repulsa. Tras una breve detención, fue puesto en libertad con cargos.

Tratándose de una reacción energúmena, fruto de un momento de angustia e indignación, la cosa no debería de haber traído más cola, a no ser porque el incidente ha sido convertido en un hecho “heróico” por grupos de extrema derecha y, ahora, por el periódico de mayor tirada de España. En efecto, El País no sólo está promocionando la campaña que apoya las acciones de Gutiérrez, sino que, a través del artículo de Barbería, este periódico justifica descaradamente el tomar la justicia por su mano, las reacciones violentas y, en definitiva, el obrar fuera de la ley y de las normas mínimas de convivencia que con tanta vehemencia se afanan en defender precisamente los mismos que han apoyado la celebración de las elecciones vascas en un clima tan enrarecido como el actual. Visto desde el punto de vista legal, el artículo de Barbería, que concretamente afirma que “el comportamiento airado de Emilio Gutiérrez ha venido a quebrar, estrepitosamente, la gigantesca espiral de silencio instalada en la población vasca no nacionalista.” parece a todas luces una apología de las acciones violentas con trasfondo político que anima a seguir el ejemplo de Gutiérrez, algo que debería dejar la pelota en el tejado de la fiscalía si es que aún la justicia en España pretende mantener un mínimo de credibilidad en la defensa del Estado de derecho.

“El País” manipula burdamente la información sobre Bolivia

Pascual Serrano. 23 de septiembre (www.pascualserrano.net) Como de todos es sabido, en Bolivia se enfrentan dos grupos sociales bien diferenciados. En torno al presidente Evo Morales, se encuentran los indígenas, los pobres, los campesinos, los excluidos. Frente a él, y abanderando los movimientos autonómicos de las regiones más ricas del país, los sectores opositores de familias acomodadas que se niegan a aceptar los nuevos derechos de los sectores indígenas y que, con un marcado carácter racista, se han lanzado a las calles a destruir sedes y oficinas del estado y perseguir y atacar a indígenas y campesinos.En diferentes ocasiones, los fotógrafos de prensa han podido captar imágenes de ambos grupos. Reuters difundió en noviembre del pasado año esta foto de miles de indígenas simpatizantes de Evo Morales congregados en la Plaza Murillo de La Paz, frente a la Casa de Gobierno, tal y como informó la BBC:

Image

Ahora, con motivo de los ataques de los grupos opositores que han provocado dos decenas de muertos, Reuters también ha difundido fotografías de los sectores autonomistas que, como es sabido, tienen como emblemas el verde de su bandera regional y el símbolo una cruz bizantina . Comos se aprecia son jóvenes de clase acomodada y bien pertrechados para enfrentarse al estado boliviano.

Image

Ahora veamos cómo ha presentado ambas fotos el diario El País. El 28 de noviembre del pasado año, los indígenas que se manifestaban a favor de Evo Morales, fueron publicados así:

Image

Es decir, dijeron que eran opositores: “Cientos de opositores al Gobierno de Evo Morales se congregan en la plaza Murillo de La Paz, en Sucre”. Y aunque ya fue denunciado públicamente en rebelión.org, no se rectificó.

Ahora, el 15 de septiembre, los jóvenes violentos autonomistas de Santa Cruz, se presentan en El País así:

Image

Es decir, como “Partidarios del presidente de Bolivia, Evo Morales. Y aunque fue denunciado en el portal Menéame tampoco se rectificó. Es más, hasta se borró del foro de El País el comentario que lo criticaba.

La conclusión es clara, los aparentemente buenos de las fotos sólo pueden ser opositores, y los agresivos, por supuesto, partidarios de Evo Morales. Y si se descubre, a mirar para otro lado, que la mentira hay que explotarla.

Nota: El 20 de septiembre, tres días después de la publicación de esta denuncia y diez meses después de la primera, el diario El País cambió los textos de ambas fotos sin dar explicación alguna ni aclarar su rectificación.

Exige una aclaración en redaccion@elpais.com