Lino del Fra, Antonio Gramsci, “I giorni del carcere”, 1977 (italiano con subtítulos en español)

La Espina Roja: Drama biográfico que recorre el complejo devenir personal e ideológico de Antonio Gramsci.

Antonio Gramsci, “Socialismo y cultura”

Artículo en Il grido del popolo, 1916. La espina roja: Nos cayó a la vista hace algún tiempo un artículo en el cual Enrico Leone, de esa forma complicada y nebulosa que le es tan a menudo propia, repetía algunos lugares comunes acerca de la cultura y el intelectualismo en relación con el proletariado, oponiéndoles la práctica, el hecho histórico, con los cuales la clase se está preparando el porvenir con sus propias manos. No nos parece inútil volver sobre ese tema, ya otras veces tratado en el Grido y que ya se benefició de un estudio más rigurosamente doctrinal, especialmente en la Avanguardia de los jóvenes, en ocasión de la polémica entre Bordiga, de Nápoles, y nuestro Tasca.

Vamos a recordar dos textos: uno de un romántico alemán, Novalis (que vivió de 1772 a 1801), el cual dice: “El problema supremo de la cultura consiste en hacerse dueño del propio yo trascendental, en ser al mismo tiempo el yo del yo propio. Por eso sorprende poco la falta de percepción e intelección completa de los demás. Sin un perfecto conocimiento de nosotros mismos, no podremos conocer verdaderamente a los demás”.

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¿Han muerto el negro y el rojo? Congreso en Nottingham sobre las relaciones entre anarquismo y marxismo

La Red de Estudios anarquistas y el Grupo PSA de Especialistas en Marxismo han organizado un congreso conjunto en Gran Bretaña del 7 al 9 de septiembre de 2009, para examinar las relaciones entre anarquismo y marxismo en los últimos 150 años. El evento tendrá lugar en el Centro de Estudios de Justicia Social Global de Nottingham, con el apoyo de las revistas Anarchist Studies, Capital & Class, Critique-Journal of Socialist Theory, Historical Materialism y Studies in Marxism.
Para acceder a la convocatoria completa y conocer las condiciones de participación puede visitarse la página web de la Red de Estudios Anarquistas: http://anarchist-studies-network.org.uk o ponerse en contacto con David Berry, Department of Politics, International Relations & European Studies, Universidad de Loughborough, correo electrónico D.G.Berry@lboro.ac.uk, teléfono +44(0)1509-222988

De ser a tener, de tener a parecer. “La sociedad del espectáculo” de Guy Debord

“Todo lo que una vez fue vivido directamente se ha convertido en una mera representación”

debordUn clásico del siglo XX para comprender el siglo XXI. Publicado en 1967, La sociedad del espectáculo proporciona una certera reinterpretación del marxismo, sobre todo del concepto de fetiche de la mercancía aplicado a las condiciones del capitalismo contemporáneo. Debord argumenta que la historia de la vida social se puede entender como la declinación del ser en tener, y del tener en simplemente parecer. Esta condición en la cual la realidad se ha substituido por su imagen representa el momento histórico contemporáneo, cuando la mercancía completa su colonización de la vida social: las relaciones entre mercancías han suplantado las relaciones entre las personas y, en estas, la identificación pasiva con el espectáculo suplanta la actividad genuina. “El espectáculo no es una colección de imágenes, escribe Debord, en cambio, es una relación social entre la gente que es mediada por imágenes.”

La presente edición ha corrido a cargo de la editorial hispanoalemana Doble J por encargo del Círculo de Cultura Socialista, y se encuadra en la colección El arte de Pensar cuya nueva entrega incluye, entre otros, El pensamiento político de la derecha de Simone de Beauvoir y Un ensayo sobre la liberación de Herbert Marcuse. Se trata de una nueva traducción del colectivo madrileño Maldeojo que además incluye la áspera polémica entre Guy Debord y Gerard Lebovici con el editor Jesús Castellote sobre la nunca publicada traducción española a cargo de este último. Asimismo se publica un apéndice donde Maldeojo analiza y señala detalladamente los errores de la traducción de José Luis Pardo para la edición de 1999 publicada por Pretextos.

Red Shadow: Marxismo y Rock’n Roll

“Leer a Marx y a Lenin te hará libre de verdad”

En los setenta, tres doctores en economía de Estados Unidos formaron una banda de Rock’n Roll para explicar al mundo lo que no les dejaban contar en clase. Música entre el mejor rock clásico, la teoría económica marxista y la parodia. La banda terminó por abandonar la música por las aulas universitarias, pero antes publicaron dos discos: Live At The Panacea Hilton (1975) y Better Red (1978), que aún hoy son de rabiosa actualidad. Pubicamos aquí “Understanding Marx” (Comprendiendo a Marx), un tema del primer album.

Curso de filosofía: Althusser, Ideología y aparatos ideológicos de Estado, 2006

Curso de filosofía producido por Vive TV, Gobierno Bolivariano de Venezuela. Según Althusser, todos los aparatos ideológicos de Estado, sean cuales fueren, concurren al mismo resultado: la reproducción de las relaciones de producción, es decir, las relaciones capitalistas de explotación. Cada uno de ellos concurre a ese resultado único de la manera que le es propia: el aparato político; el aparato de información; el aparato cultural; el aparato religioso; el aparato familiar. No obstante, un aparato ideológico de Estado cumple muy bien el rol dominante de ese concierto, aunque no se presten oídos a su música: ¡tan silenciosa es!. Se trata de la Escuela.

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La conversión de Antonio Gramsci

La vida y las obras grandes figuras de la cultura europea son objeto de constantes relecturas. El caso de Antonio Gramsci es especialmente relevante porque casi siempre ha mantenido una doble condición: no sólo es una de las referencias fundamentales de la historia del pensamiento marxista, sino también una de las figuras más prominentes de la cultura italiana moderna y un símbolo del antifascismo que está a la base de la mejor teoría política y de los fundamentos mismos del Estado italiano desde la II Guerra Mundial.

Antonio Gramsci

Antonio Gramsci

Aparece ahora la noticia difundida por un cardenal retirado octogenario, Luigi De Magistris, de que Gramsci se convirtió al catolicismo mientras agonizaba en la clínica Quisuisana tras veinte años de penalidades en una cárcel fascista. Y no sólo eso. Según De Magistris, a Gramsci “le llevaron las monjas una estampita del niño jesús y la besó.” La afirmación se basa en el testimonio de una de esas monjas, algo que ya afirmó el jesuita Giuseppe della Vedova en el lejano 1977, en un artículo en la revista Studi Sociali. De Magistris vuelve a sacar a colación el argumento en la presentación del nuevo catálogo de santos en Radio Vaticana el 24 de noviembre.

La afirmación es difícil contrastarla, con la monja yamuerta, pero no puede dejar de parecer extraño que el pensador que ha realizado posiblemente la crítica más exacta y profunda del estatus político y social de la religión y sus instituciones no sólo se convirtiese al catolicismo, sino a demás al catolicismo de las estampitas para viejas conventeras. El hecho, para De Magistris, es naturalmente censurado por “el mundo de la hoz y el martillo”; pero la reacción de los expertos, y de los expertos marxistas, no ha sido precisamente la de la censura, sino la de una explicación muy completa y sistemática de la información disponible y contrastable. De ello parece que más bien resulta lo contrario y lo más previsible –también desde la más elemental metodología historiográfica-, esto es: que antonio Gramsci no era precisamente un capillita santurrón. El historiador y filólogo Luciano Canfora, del cual está a punto de salir el libro La Storia Falsa sobre los años de prisión de Gramsci, piensa que se trata de un intento obsceno por parte de la iglesia de apropiarse de la herencia intelectual del filósofo, una maniobra indigna que no se sustenta en documentos históricos. De todos modos Canfora e lo ha tomado a broma, y ha afirmado que también podría darse la controversia sobre si, a la hora de su muerte, Pericles el ateniense del siglo V a.c. se convirtió al confucianismo. Algo parecido afirma otro historiador, Aurelio Lepre, que es autor de la biografía de Gramsci Il Prigioniero. Lepre ha recordado una carta de Gramsci a su cuñada Tania Schucht de 1933 en la que le pedía que, en caso de muerte, no le diesen la extremaunción porque filosóficamente le repugnaba.

Entre los que apoyan las tesis de De Magistris sobre la conversión de Gramsci está el ex-presidente de la República y político democristiano Francesco Cossiga, que no aporta dato alguno, pero dice que, si lo afirma De Magistris, es que es verdad: “si hay alguien que sabe de la conversión de Gramsci y de su muerte en el seno de la iglesia católica, ese es monseñor De Magistris”.

Cossiga es la prueba de que, si a la comunidad católica le dicen rebaño, será por algo. Y especialmente en Italia las invenciones y los rumores se convierten en artículo de fe a poco que se divulguen. Por eso la explicación más completa la ha debido dar el filósofo Giuseppe Vacca en su calidad de presidente del Instituto Gramsci de Roma, no sin gestos de impaciencia por la superficialidad con la que se está tratando el asunto. Vacca reitera que en la documentación catalogada que se posee no existe prueba alguna de tal conversión:

«Hay algunas cartas de Tania a Sraffa que describen detalladamente ls últimos días de la enfermedad y la muerte de Gramsci en las cuales no encontramos nada de esto. Tampoco en una carta de su hermano Carlo a Togliatti, en la cual sí se habla del deseo de Gramsci de ser incinerado. Esto encontró obstáculos en principio porque Gramsci no era creyente y porque el régimen fascista temía manifestaciones en la calle, siendo el día antes del primero de mayo. Los documentos policiales tampoco mencionan su acercamiento a la fe. Además hay algunas cartas inéditas todavía en las que Tatiana escribe a los familiares sobre los últimos días de Gramsci. Son confidencias estrictamente familiares en las que debería de haber alguna referencia a este asunto.” De todos modos Vacca afirma que “no sabe qué hizo Gramsci en el momento de su muerte”; pero que la supuesta conversión no cambiaría nada y que, si existiese, “no encontraría en ello nada de escandaloso”.

Por su parte el secretario general de Rifondazione Comunista Paolo Ferrero piensa que “[Las de De Magistris] son declaraciones ridículas no verificables sobre conversiones de hace setenta años con el objeto de demostrar el derrumbamiento de un mito. Dentro de poco tiempo nos explicarán que Gramsci era liberal, porque es evidente que los comunistas pueden ser sólo asesinos o arrepentidos”.

Descargar aquí observaciones-sobre-el-folclore de Gramsci, donde se hace referencia al problema de la religión. Texto tomado de Juan José Gómez (ed.), Crítica, tendencia y propaganda. Textos sobre arte y comunismo, 1917-1954. Traducción de JJ. Gómez