Poesía concreta española: Julio Campal y PROBLEMATICA 63

El pionero de la poesiá concreta española fue Julio Campal, responsable de la sección literaria de PROBLEMATICA 63, un grupo primeramente de músicos (se creó en 1962 la sede de Juventudes Musicales de Madrid, con Tomás Marco, Ricardo Bellés y Manuel Andrade). El principio de los 60 era ciertamente un momento difícil para plantear propuestas culturales de vanguardia en España.  Con una escena literaria dominada por el neoclasicismo y la convención, inspirada en su mayor parte en la poesía del XVII (menos Góngora, claro) y por publicaciones oficiales censuradas o autocensuradas, PROBLEMATICA 63 parecía un milagro que prometía actualizar el panorama literario español, si bien con medios notablemente limitados. Sigue leyendo

Salvador Dalí, Je Suis Fou De Dalí!, 1975

Un año después de su ópera-poema audiovisual “Etre Dieu”, con música de Igor Wakhevitch, Salvador Dalí produjo “Je Suis Fou de Dalí” una colección de extractos de entrevistas con los periodistas franceses François Deguelt, Jean-Pierre Mottier y Simon Wajntrob. La mayoría es parodia y autopromoción, con un estilo a medio camino entre el surrealismo y la selinidad. Pero algunas partes son simplemente geniales.

La Folie

Le Génie

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Raoul Hausmann, Richard Huelsenbeck, Jefim Golyscheff, ¿Qué es el Dadaísmo y qué quiere en Alemania? (1919)

Influenciado por el expresionismo temprano y por el futurismo, aparece en Zúrich en 1916, en plena Guerra Mundial, el dadaísmo, una corriente literaria y artística activa hasta 1923. Es un movimiento atípico, abierto, sin programas previos, que no obedece a ninguna escuela o enseñanza preestablecidas. De condición internacionalista, antibelicista y antiburguesa, pretende revolucionar el arte y la literatura con una deliberada intención provocadora. El dadaísmo aspira a la destrucción integral de los valores fundamentales de la civilización occidental mediante el escándalo, el desconcierto, lo absurdo, lo grotesco y la risa corrosiva e irreverente. Texto perteneciente al grupo dadá de Berlín, ciudad en la que trabajaron los principales exponentes de este movimiento desde el final de la Primera Guerra Mundial.

¿Qué es el Dadaísmo y qué quiere en Alemania? (1919)

Traducción de Manuel Maldonado Alemán

El Dadaísmo exige:
1. La unión revolucionaria internacional de todos los creadores e intelectuales del mundo entero teniendo como base el comunismo radical.
2. La introducción de la ociosidad progresiva a través de una mecanización completa de todas las actividades. Sólo a través de la ociosidad el individuo tiene la posibilidad de cerciorarse sobre la verdad de la vida y acostumbrarse finalmente a la vivencia.
3. La expropiación inmediata de la propiedad (socialización) y la alimentación comunista de todos, así como la instalación de las ciudades-jardín y luminosas, que pertenezcan a la generalidad e impulsen a los hombres hacia la libertad.
El Consejo Central está a favor de:
a) La comida pública diaria de todos los creadores e intelectuales en la Postdamer Platz de Berlín.
b) El cumplimiento de clérigos y profesores con los dogmas dadaístas.
c) La lucha más brutal contra todas las tendencias de los llamados trabajadores intelectuales (Hiller, Adler), contra su aburguesamiento velado y contra el Expresionismo y la formación posclásica, tal como está representada por La tempestad.
d) La instalación inmediata de una casa estatal del arte y la supresión de los conceptos de propiedad en el nuevo arte (Expresionismo); el concepto de propiedad será excluido por completo del movimiento supraindividual del Dadaísmo, que libera a todos los seres humanos.
e) Introducción de la poesía simultaneísta como oración comunista del Estado.
f) Habilitación de las iglesias para la representación de poemas bruitísticos, simultaneístas y dadaístas.
g) Instauración de un consejo consultivo dadaísta en toda ciudad de más de 50.000 habitantes, para una nueva configuración de la vida.
h) Realización inmediata de una gran propaganda dadaísta con 150 circos para la ilustración del proletariado.
i) Control de todas las leyes y decretos por el Consejo Central Dadá de la Revolución Mundial.
j) Regulación inmediata de todas las relaciones sexuales en el sentido internacional dadaísta mediante la instalación de una central de los sexos.

El Consejo Central Dadaísta Revolucionario
Grupo de Alemania: Hausmann, Huelsenbeck, Golyscheff

En Dadá Berlín, Manuel Maldonado (ed.). Traducciones de Juan Pablo Larreta, Víctor Borrero, Miguel Albi, Manuel Maldonado y José Juan Batista. Colección Arte/Historia. Editorial Doble J

David Burljuk, Vasily Kamensky, Velimir Khlebnikov, Aleksei Kruchenykh, Vladimir Mayakovsky, Sonidos del futurismo ruso

Ilustrísimos señores y señoras! Es éste un año de muertos. Casi a diario los periódicos derraman sus lágrimas por alguien que ha alcanzado prematuramente un mundo mejor que el nuestro. Cada día, el cuerpo seis (de los tipógrafos en los periódicos) rompe en sollozos por culpa de tantos nombres segados por la espada de Marte. Jamás tuvieron los periódicos un aire tan noble y tan monásticamente austero como hoy. Se revisten con el luto de las esquelas; tienen los ojos llenos de lágrimas necrológicas. Por eso, ha sido particularmente desagradable ver cómo esta prensa ennoblecida por el dolor se dejaba llevar de una indecorosa algazara con ocasión de una muerte que me toca muy de cerca. Cuando los críticos uncidos al coche fúnebre comenzaron a llevar el ataúd del futurismo por el largo camino suicida de la palabra impresa, los periódicos se desternillaron de risa durante semanas enteras: ¡Ja, ja, ja! ¡Les está bien! ¡Lleváoslo, lleváoslo! ¡Ya era hora! (Profunda emoción entre el público: “Pero, ¿realmente ha muerto? ¿Ha muerto el futurismo? ¿Va en serio?”.) Sí, ha muerto”.

Joaquín Yarza Luaces. Arte/Historia: Esas líneas fueron escritas en 1915 por el poeta Vladimir Mayakovsky. En esa “Cota de alquitrán” se transcribe con garra un estadio crítico del posicionamiento vanguardista del futurismo ruso, que, entregado a la aventura de la renovación en medio de la guerra, admite un certificado de defunción sobre su propio concepto, se desposee de él a la vez que se burla de sus críticos, precisamente para impulsar la regeneración, desquitarse de aporías muertas, y vitalizar, en definitiva, una propuesta artística sin nostalgias. Desestimaba, sobre todo, los ideales promovidos por el futurismo italiano.El término futurismo había sido acuñado en 1909 por otro poeta que, sin embargo, no guarda gran afinidad con Maiakovski. Era Filippo Tommaso Marinetti (1876-1944), sin duda el primer gestor panfletario de la vanguardia. La actividad de Marinetti para la promoción y propagación de los conceptos y las obras del futurismo fue ingente. No menos de 40 manifiestos básicos firmados por él o por sus acólitos entre 1909 y 1918, y otros tantos hasta 1938, un sinfín de viajes, conferencias, actos, lecturas e intervenciones públicas en teatros y cafés que solían acabar en pelea, y el afán de promover exposiciones de cuadros de los nuevos artistas italianos, lo convierten en el prototipo del propagandista del arte, del moderno belicoso que acabaría por integrarse en las filas del fascismo.Carlo Carrá (1881-1943), uno de los primeros pintores futuristas, lo retrató en 1910 con los rasgos del genio demoníaco, del propagandista subversivo, pesadilla de sus contemporáneos, como el célebre y terrorífico íncubo de H. Füssli. Era el maestro de ceremonias de un rito intimidador.Fue en el año 1912 cuando se dio a conocer el futurismo de golpe en toda Europa. A los manifiestos y actividades anteriores a esta fecha se añadió una frenética actividad pública internacional, auspiciada por Marinetti. Así, se organizó una gran Exposición futurista, inaugurada en la Galería Bernheim Jeune de París, y que se presentaría, a veces reducida o transformada, sucesivamente en Londres, Berlín, Bruselas, La Haya, Amsterdam, Viena, Hamburgo, Munich, Budapest, Zurich y otras ciudades. La presentación en las ciudades artísticamente más activas, como París o Berlín, iba acompañada de una gran actividad de promoción. Se repartían miles de invitaciones, se colocaban con letras luminosas los nombres de los artistas, se circulaba por las avenidas con altavoces gritando: “¡Viva el futurismo!”. Se trataba, qué duda cabe, de la versión primigenia del marketing del arte de nuestro siglo, hoy en día mucho más sofisticado.Así, en 1912 escribía Marinetti desde Londres mientras se celebraba allí la exposición futurista: “¡En Londres crece el éxito de manera casi fantástica! ¡Más de 350 críticos han aparecido en un mes y cuatro días y la galería no quería descolgar los cuadros a causa de la gran avalancha de público dispuesto a pagar! ¡Las ventas superan ya los 11.000 francos!”. En la correspondencia de Marinetti encontramos tantas referencias al dinero, que nos parece leer fragmentos de las novelas de Balzac.

David Burljuk, Pintor de atardeceres, fecha desconocida

Vasilij Kamensky, Como yo vivo, 1959

Velimir Khlebnikov, No seas malo, 1963

Velimir Khlebnikov El saltamontes, 1954

Aleksei Kruchenykh, Él dijo, 1954

Velimir Khlebnikov, Encanto hilarante, 1954

Velimir Khlebnikov , 10 años rusos, 1963

Velimir Khlebnikov, El mar, 1963

Aleksei Kruchenykh, Romance sobre el teléfono, 1951

Aleksei Kruchenykh, Verano armenio, 1951

Aleksei Kruchenykh, Balada del bailarín, 1951

Aleksei Kruchenykh, Balada del jugador, 1951

Aleksei Kruchenykh,Balada del jesuita, 1951

Aleksei Kruchenykh, Moecín, 1951

Aleksei Kruchenykh, Réquiem, 1951

Aleksei Kruchenykh, Comida de primavera, 1951

Aleksei Kruchenykh, Verano en el pueblo, 1951

Aleksei Kruchenykh, Invierno, 1951

Lidia Libedinskaya habla sobre Kruchenykh, 1983

Vladimir Mayakovsky, Escucha, 1920

Vladimir Mayakovsky, Himno al juez, 1920

Vladimir Mayakovsky, Amor marinero, 1920

Poesía A Media Voz

A media voz “es un portal sin ánimo de lucro, su único objeto es rendir homenaje a los poetas y traductores”, según se lee en http://amediavoz.com. Presenta una extensa colección de poesías originales y traducciones, sobre todo en lengua española, aunque no faltan los clásicos modernos y contemporáneos en otras lenguas. Para animar a visitarlo, publicamos un ejemplo de la cantidad y la calidad de sus materiales. La blusa fatua de Vladimir Mayakovsky, un canto a la blusa amarilla fundacional del cubo-futurismo ruso, uniforme oficioso de la Unión de Jóvenes de San Petersburgo y símbolo del arte revolucionario anterior a Octubre.

LA BLUSA FATUA

Yo me haré pantalones negros,
del terciopelo de mi voz,
y una blusa amarilla,
de tres metros de atardecer,
y pasaré por la mundial avenida Nievski
por sus lustrosas veredas,
compadreando con paso fatuo de Don Juan.

Dejen que la tierra gima en descanso amujerado.
“¡Tú las primaveras verdes las vas a violar!”
Yo le diré al sol, mostrando los dientes:
-¡Sobre el asfalto liso, me gusta compadrear!

Será porque el cielo está muy celeste,
y la tierra, mi amante, está limpia y de fiesta,
yo les regalo mis versos alegres, como un bi-ba-bó,
necesarios y agudos como cepillo de dientes.

Mujeres amantes de mi carne,
y esa niña que fraternalmente me mira.
Cubridlo de sonrisas al poeta,
que yo las bordaré, cual flores,
en mi blusa,
amarilla,
de fatuo.

Escrito en 1913, publicado por primera vez en la revista Futuristas Rusos en 1914.
El origen de esa blusa según el propio poeta, es el siguiente:
“cierta vez a falta de corbata, me puse una cinta amarilla y
tuve mucho éxito. Entonces decidí hacerme una camisa del
color de la corbata: el éxito fue escandaloso”.

Recordando a Pasolini

Un mes de octubre de hace 33 años fue asesinado el poeta y militante comunista italiano Pier Paolo Pasolini. Para recordar su memoria publicamos una biografía realizada por Elena Tardonato y su poema Las cenizas de Gramsci, introducido y traducido por la misma autora.

Elena Tardonato. Especie de Rimbaud italiano, nació en 1922 en Bolonia. Sufrió la guerra y fue antifascista y comunista, luego renegado. La madre de profunda vena católica, y su padre militar y fascista, muy similar en muchos aspectos al padre de Kafka.

Retrato de Pasolini por Paolo Steffan, 2007

Retrato de Pasolini por P. Steffan, 2007

En 1950 llega a Roma donde conoce la mayor pobreza; allí publica Ragazzi di vita, Una vita violenta y Ceneri di Gramsci. En Roma participa en el guión de Las Noches de Cabiria con Fellini, y en un filme con Bertolucci. En 1964 El Evangelio según San Mateo le permite el paso hacia un mundo más mítico y alegórico, y ofrece entonces Edipo Rey en el que se produce el castigo casi deico que implica su trilogía El Decamerón, Los Cuentos de Canterbury y Las mil y una noches. Pasolini volvió a sumergirse en los horrores del siglo XX ejemplificando en Saló el fascismo, trasladando allí los relatos perversos del marqués de Sade a un castillo durante la efímera república de Saló donde concluyera el régimen de Mussolini. Durante 20 años dominó la escena cultural, literaria y cinematográfica italiana. Los escritos periodísticos, hilvanados como siempre con prosa lúcida y dura, sin adornos que se mueven por esquemas, enumeraciones, contrastes, paralelos y simetrías en humilde libertad estilística.

El intenso deseo de renovación lo llevó al cine considerado como el medio de comunicación más inmediato y eficaz para dialogar con los jóvenes; era también la manera de resistir a la cámara televisiva. No obstante estaba obligado a vivir en una realidad hostil, rechazó entonces el camino del aislamiento y del silencio para elegir aquél del compromiso y de la desmitificación, y para que su voz alcanzara un mayor público escogió la vía periodística ya que la poética o la narrativa era insuficiente para aquella juventud que ya casi no leía. Publica entonces convencidos y convincentes artículos editados posteriormente como Las Bellas Banderas, Cartas Luteranas, Los Escritos Corsarios y otros que aparecieron en el Corriere della Sera.

La aparente contradicción de publicar en disímiles órganos periodísticos adquiere coherencia porque

Pasolini ante la tumba de Gramsci

Pasolini ante la tumba de Gramsci

aquella Italia con diferentes condiciones histórico- culturales, obligaba a que el intelectual empleara una nueva estrategia, asumiera un distinto rol para no permanecer como una voz no escuchada. Ataca así desde lo interno a la sociedad utilizando sus mismas armas. Pasolini acepta el desafío del poder, de ese mismo poder que lo había marginado, procesado- sufrió 35 juicios -, recurriendo a aquellos mismos medios con los que la sociedad de consumo había fundado su consentimiento: la prensa, la televisión y el cine.

Las polémicas, las acusaciones, las discusiones entorno a él ya habían surgido cuando amonestara “Contra los cabellos largos” a los jóvenes por un estilo que para él no significaban libertad alguna sino simplemente moda, como la de los jeans, como la del amor libre, como la de la peligrosa comodidad. Era la pérdida de identidad que denunciaba a un pueblo que había ensordecido por el benessere, que empeñaba su futuro por las cuotas de una heladera o del aire acondicionado. Mostraba la fuerza de su corrosiva provocación señalando con dedo inquisitorio al mundo juvenil, y también a la ambigua y retrograda ideología. Pasolini se daba cuenta de que el Poder lejos de escandalizarse había terminado por absorber a estos jóvenes. y aparece allí con nitidez su reflexión acerca de la homologación cultural y social debida a la fuerza del poder.

Descargar las-cenizas-de-gramsci

Otra documentación sobre Pasolini: “Profezia” a Jean Paul Sartre, 1963 y una entrevista de Pasolini a Ungaretti en 1964

“Mayakovsky y el teatro ruso de vanguardia” Un clásico sobre las vanguardias soviéticas

Traducción española de Mayakovsky y el teatro ruso de vanguardia del eslavista italiano Angelo Maria Ripellino

31hang1-4ql_sl160_pisitb-dp-arrowtopright21-23_sh30_ou01_aa115_A medio camino entre el ensayo y el relato, este libro publicado por Editorial Doble J analiza la figura de Vladimir Mayakovsky como referencia fundamental de la vanguardia artística rusa. Ripellino recrea con espléndida prosa una historia de personajes, desafíos y pasiones liberadas en una atmósfera de extraordinaria creatividad. Los protagonistas, junto a Mayakovsky, son el político Lunacharsky, el poeta vagabundo Khlebnikov, los pintores Malevich y Larionov, el director de teatro Meyerhold, el payaso Lazarenko, el cineasta Eisenstein y el escritor Pasternak, integrantes de un movimiento multiforme cuya influencia pretendía extenderse más allá de la obra de arte a la propia vida.

Angelo Maria Ripellino (Palermo, 1923-Roma, 1978), fue poeta, eslavista y animador de la vida cultural italiana a mediados del siglo XX. Antifascista convencido, dio a conocer clandestinamanete el arte soviético de vanguardia en la Italia Mussoliniana y es uno de los primeros introductores de las vanguardias ruso-soviéticas en Occidente